- En una olla grande calienta suficiente agua con sal (entre 8 y 10 tazas) y lleva a fuego alto. Cuando el agua rompa en hervor, agrega el Vermicelli Conzazoni, mezcla suavemente y cocina siguiendo el tiempo indicado en el empaque hasta obtener una textura al dente.
- Mientras la pasta se cocina, corta los champiñones en cuartos y las orellanas en tiras. En una sartén caliente, añade un poco de aceite de girasol y saltea los hongos con una pizca de sal y pimienta hasta que doren. Retira del fuego y reserva.
- En un recipiente resistente al calor, mezcla la cebolla blanca con las escamas de chile, el ajo, el jengibre, la limonaria, el ají dulce, el cebollino y la salsa soya. Sazona ligeramente con sal y pimienta.
- En una olla pequeña, calienta el aceite de girasol junto con el aceite de ajonjolí a fuego alto. Cuando esté bien caliente, viértelo con cuidado sobre la mezcla de cebolla y ají para liberar todos los aromas y sabores. Añade el ajonjolí tostado y mezcla bien.
- Retira la pasta del fuego, escúrrela y mézclala con el aceite de chile recién preparado. Incorpora los hongos salteados y remueve para integrar todos los ingredientes.
- Sirve caliente y decora con hojas de cilantro fresco, julianas de ají picante o dulce (según tu preferencia), cebolla larga y un toque de zumo de limón.
Este es un plato lleno de contrastes y con el sello inconfundible de Conzazoni.
Prepáralo en casa, sigue el paso a paso en nuestro video y vive el sabor de la pasta como nunca antes.