- Comienza cocinando el Vermicelli Conzazoni en suficiente agua hirviendo con sal durante 8 minutos o hasta que esté al dente. Luego escúrrelo y reserva.
- Mientras tanto, en una sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio alto. Agrega la zanahoria junto con el pimentón, y sofríelos durante unos minutos para que empiecen a ablandarse.
- Incorpora el jengibre rallado, el ajo y los champiñones, y continúa salteando por un minuto más para que los sabores se integren.
- Añade el brócoli y los habichuelines previamente blanqueados (hiérvelos durante 5 minutos y luego pásalos por agua fría para mantener su color y textura). Mezcla bien y deja cocinar hasta que los vegetales estén en su punto.
- Enseguida, agrega la salsa de ostión o teriyaki y revuelve suavemente para cubrir todos los ingredientes. Luego incorpora el Vermicelli Conzazoni y mézclalo con cuidado para no romperlo, dejando que absorba la salsa y los sabores.
- Antes de servir, añade el maní y mezcla ligeramente.
- Finalmente, sirve en un plato hondo, decora con un poco más de maní y espolvorea el ajonjolí blanco y negro para dar un toque crujiente y visualmente atractivo.
Dale play al video que encontrarás a continuación, sigue el paso a paso de esta receta y déjate inspirar por el toque asiático que puedes lograr con ayuda del Vermicelli Conzazoni. ¡Prepárala hoy mismo!