- En una olla grande, calienta suficiente agua con sal para cocinar la pasta, de 8 a 10 tazas aproximadamente, y lleva a fuego alto para que hierva. Una vez el agua rompa en hervor, no antes, agrega la pasta y mezcla para que no se pegue; así y siguiendo el tiempo de cocción que indica el empaque, se cocinará de manera pareja.
- Mientras la pasta se cocina, pica finamente el ajo y la cebolla. Corta los champiñones en tajadas.
- Retira la pasta del fuego, escurre el exceso de agua y reserva.
- Calienta una sartén grande a fuego alto, añade el aceite de oliva y saltea los champiñones en láminas hasta que doren. Reduce a fuego medio, incorpora la cebolla y el ajo, y cocina hasta que la cebolla esté transparente. Agrega el vino blanco y cocina 3 minutos más, hasta que el alcohol se evapore.
- Baja el fuego al mínimo y añade la crema de leche con las hojas de tomillo fresco, sazona con nuez moscada y un poco de sal y pimienta. Cocina a medio tapar revolviendo ocasionalmente por al menos 10 minutos.
- Mezcla la pasta con la salsa, sirve caliente con el queso manchego rallado por encima, unas hojitas de tomillo fresco y un toque de aceite de trufa para resaltar los sabores y hacer este plato aún más especial.
¡Disfruta de una opción versátil e irresistiblemente deliciosa con ayuda de Conzazoni! Sigue el paso a paso de esta exquisita receta en video y no te pierdas ni un solo detalle: